Debo confesar que la aparición cada noche por televisión de los presentadores de noticias con cara de circunstancias para anunciar las cifras de contagios y muertes por el bendito virus me revuelve tanto las tripas como la de los funcionarios del gobierno con la misma máscara de dolor fingido para anunciar nuevas, exigentes, autoritarias medidas para combatirlo. Debo confesar también que tengo más tolerancia respecto de los políticos, a los que puedo imaginar abrumados por el miedo, la... Continúa →