Usureros, lunfardos, fondos buitre

El capitalismo, como prácticamente todas las cosas que definen la modernidad, fue un invento italiano. En las grandes ciudades itálicas —Venecia, Florencia, Génova, Pisa— aparecieron en pleno medioevo los primeros mercaderes, y los primeros banqueros. Para perplejidad de la Iglesia, que tenía el mundo más o menos bien organizado, se estrenan actividades económicas que no tenían que ver con los talleres artesanales ni con la explotación rural: el comercio y, más grave aún, el... Continúa →

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