Todo lo relacionado con el caso Fardín-Darthés consolida la presunción de que la Argentina es un país quebrado: nada de lo que debería haber funcionado institucionalmente lo hizo como debía esperarse, y no me refiero exactamente a las instituciones públicas sino a las instituciones que la sociedad se da a sí misma para ordenar y facilitar su desenvolvimiento. Arrancando desde atrás en el tiempo: no funcionó la familia de la actriz, que dejó a una menor según su propio relato... Continúa →