«Recientes enfrentamientos a lo largo y a lo ancho de los Estados Unidos han puesto en evidencia una creciente tendencia a responder a la palabra con violencia. Voces y sectores influyentes de todo el espectro político parecen cada vez más dispuestas a tratar el discurso agresivo como algo equivalente a la violencia, o como una provocación que justifica una respuesta violenta. La protección legal de la libertad de expresión, sin embargo, lleva implícito el reconocimiento inevitable de... Continúa →