Metidos en Honduras

El regreso de Manuel Zelaya sume a Honduras en una seria crisis política, satisface a Hugo Chávez y deja en incómoda situación a Brasil, confundido en su pretensión de liderazgo regional.

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El regreso a Tegucigalpa del presidente depuesto Manuel Zelaya sumió a Honduras en una grave crisis política, y dejó a Brasil -voluntario o involuntario anfitrión del viajero- mal parado en su pretensión de asumir el liderazgo de la región. Esta situación le otorga una doble satisfacción política al venezolano Hugo Chávez, animado por similares ambiciones.

La cadena de televisión bolivariana Telesur fue la primera en dar la noticia al mundo, y de inmediato un Chávez muy enterado hizo un relato épico del regreso de Zelaya. Éste sin embargo prefirió la lírica para explicarlo: “Dios hace milagros y ciega a quien no quiere verlos y realmente puede hacer mil proezas, estrategias, vencer mil obstáculos”, dijo.

Roberto Micheletti, el presidente de facto de Honduras, optó decididamente por la prosa más descarnada: “Zelaya no se mueve sin el apoyo de Chávez”, dijo. “Esto está patrocinado por Hugo Chávez”. Y agregó: “No hay forma de que [Zelaya] vuelva a la presidencia, pero él está bajo la influencia de Chávez”. Continuar leyendo “Metidos en Honduras”

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Obama y el futuro de Cuba

Obama, el exilio cubano y el gobierno de la isla dan señales de inteligencia en la búsqueda de una nueva relación.

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La política de acercamiento delineada en las últimas semanas por el presidente Barack Obama respecto de Cuba constituye un inteligente avance hacia la resolución de un problema de aislamiento que desde hace medio siglo agría las relaciones hemisféricas y mantiene a los cubanos viviendo una doble vida, con trayectorias paralelas pero distantes, entre el Miami capitalista y la isla comunista.

El tiempo, es cierto, no ha pasado en vano: tanto Fidel Castro como Huber Matos están más cerca de la historia que de la política. Obama declaró muy gráficamente que ya era hora de cambiar una estrategia que había sido trazada antes de su nacimiento, y que por otra parte demostró ser ineficaz porque la democracia liberal no ha vuelto a la isla. En Washington, los laboratorios de ideas acompañan esa visión.

El planteo de Obama es inteligente entonces porque es oportuno. Es inteligente porque reta a La Habana a responder con medidas recíprocas (y el gobierno cubano parece estar prestando al caso cuidadosa atención). Pero sobre todo, es inteligente porque apunta, en una estrategia de más largo plazo, hacia la reconciliación entre quienes quedaron en la isla y el exilio. Dicho de otro modo, Obama empezó a preparar la transición post-Castro. Continuar leyendo “Obama y el futuro de Cuba”

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