La jactancia

Por Bernardino Montejano * En “La Nación” apareció esta semana un artículo de Sergio Suppo titulado “Las batallas que gana y pierde Milei”. El mismo comienza así: “Javier Milei no ahorra en definiciones, empeña su patrimonio político en adjetivos extremos y gasta lo que no tiene en elogios para sí mismo. ‘Soy el mayor exponente de la libertad en el mundo’, dijo esta semana a su regreso del viaje a Madrid… que electrocutó en sociedad con el premier Pedro Sánchez, la... Continúa →

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Internet, su patrono y su santo

Por Bernardino Montejano * Internet es un medio, tan medio como un cuchillo, aunque más complicado. Como el cuchillo, que puede servir tanto para cortar un bife cuanto para matar a un inocente. El Evangelio nos previene de aquellos que pueden mandar el cuerpo y el alma a la gehenna, que es el más allá, en este caso el infierno. El texto dice: “Os digo a vosotros, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo y después de esto no pueden hacer más. Os mostraré a quien debéis... Continúa →

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Mestre y Kicillof ¿un solo corazón?

Por Bernardino Montejano * En el diario “La Prensa” de ayer, aparece una nota titulada “El arzobispo de La Plata pidió a los políticos escuchar a los vulnerables”, con una foto y abajo la descripción: “Kicillof y monseñor Mestre se fundieron en un abrazo luego de la homilía del purpurado platense”. En esa homilía, Gabriel Mestre  ((El 27 de mayo de 2024, mientras se redactaba esta nota, monseñor Mestre presentó su renuncia al arzobispado de La Plata a pedido del papa... Continúa →

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El juicio debe ser individual

Por Bernardino Montejano * Hace muchos años Roberto Brie, un gran pensador argentino, que murió integrando la Comisión Directiva del Instituto de Filosofía Práctica, organizó un curso sobre destacados escritores en el Colegio Alemán de Temperley y me convocó para hablar de la vida y la obra de Saint-Exupéry. Yo me preguntaba antes de comenzar la disertación ¿cómo hago para congraciarme con el auditorio compuesto por alemanes y sus descendientes en su mayoría, con un buen exordio... Continúa →

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