Uno de los efectos más dañinos de la dictadura progresista es el secuestro de las palabras, que le son devueltas a la sociedad privadas de cualquier otro sentido que no sea el que el progresismo quiere darle. Tomemos, por ejemplo, la palabra “exilio”. Cuando se habla, y se escribe, y se canta y se llora, sobre el exilio, la palabra remite exclusivamente a quienes dejaron el país por razones políticas durante la dictadura militar cancelada hace 35 años. Pero nadie piensa en el exilio... Continúa →
El otro exilio
La incompetencia y venalidad de la clase dirigente argentina expulsa del país a los más capacitados y emprendedores