Una nación resulta de la suma de un territorio más un pueblo más las instituciones que ordenan y sostienen todo el conjunto. La soberanía territorial de una nación llega hasta donde llega el imperio de sus instituciones. La soberanía popular de una nación, esto es la libertad de sus ciudadanos, llega hasta donde sus instituciones la contienen y amparan.
El propósito final de las instituciones de una nación es justamente el de servirle de columna vertebral, de esqueleto que mantiene el cuerpo erguido y protege sus órganos vitales. La Argentina declaró su independencia en 1816 pero sólo alcanzó su plena entidad como nación hacia 1880 cuando completó la integración de sus instituciones, su organización.
Institucionalizar no es tarea sencilla. El país soportó más de medio siglo de cruentos enfrentamientos armados e ideológicos hasta que ese debate decantara en una Constitución -la institución máxima-, en un sistema de gobierno, en organismos representativos, en cortes y tribunales de justicia, en códigos y leyes. Continuar leyendo “Instituciones”