El intento legislativo de imponer el llamado “canon digital” a los productos capaces de reproducir o almacenar contenidos digitales fracasó la semana pasada por la rápida reacción de usuarios alertados, que saturaron las redes sociales con sus protestas e hicieron temblar a los políticos empeñados en conquistar el voto de los más jóvenes.
“Hemos escuchado la multiplicidad de voces contrarias a esta iniciativa, y por eso se tomó la decisión de continuar debatiéndolo”, dijo el senador kirchnerista Miguel Angel Pichetto, impulsor del proyecto junto al socialista Rubén Giustiniani, al explicar por qué la cámara alta no lo trató el miércoles como tenía planeado.
El proyecto, que habría beneficiado principalmente a los cuatro grandes grupos discográficos multinacionales y a algunos parásitos locales, ofrece un ejemplo impecable del modus operandi oficialista: vestir un negocio oscuro con la apariencia de una buena causa, en este caso “compensar a los artistas por los efectos de la copia”. Continuar leyendo “El “canon digital””