Los que leen con alguna frecuencia estas columnas saben que no suelo opinar sobre las opiniones de los demás: cada uno es dueño de las suyas y con su pan se las coma, principio que vale por supuesto y especialmente para las mías. Pero hay algo en un reciente artículo de La Nación sobre cabecitas, planeros y clases medias que me impulsa a apartarme de ese temperamento. Posiblemente se trate del aval que, detrás de una pretendida neutralidad, implícitamente concede el autor a esa... Continúa →
Cabecitas, planeros y clases medias
Una tilinguería de nuevo cuño reaviva viejos prejuicios sociales y fogonea el rechazo contra los receptores de planes