Llegó la hora del Pacto. Hasta ahora el clamor que los bienintencionados dirigían a la clase política era “¡Únanse! ¡Únanse! ¡Únanse!” Tomada debida nota de que todos (menos Elisa Carrió) se mantienen fieles al magisterio de Antón Pirulero, el clamor ha evolucionado ahora hacia el menos ambicioso y más realista “¡Pacten! ¡Pacten ¡Pacten!” Ahora se trata de que los políticos contrarios al oficialismo, además de seguir entretenidos en sus peleítas por... Continúa →