Los analistas ya no pierden el tiempo tratando de entender el kirchnerismo: en vano lo han venido haciendo durante diez años, empleando los instrumentos de la politología allí donde sólo cabía usar los de la criminología o la psicopatología. Ahora sus esfuerzos se dirigen a anticipar el final, a imaginar si esta última encarnación del peronismo aceptará su ocaso evidente y organizará de manera ordenada sus propias exequias o arrastrará vengativa al país todo en una violenta,... Continúa →