Comparto su pensamiento en lo esencial, tomando conciencia de que ésta no ha sido la batalla final por la defensa de la vida – el primero y más elemental de los derechos humanos – sino el comienzo de su defensa; que requerirá una militancia esclarecida, organizada y formada para afrontarla.
A tal efecto, creo que el pensamiento atribuído a Bertolt Brecht titulado “el analfabeto político” (http://www.servicioskoinonia.org/agenda/archivo/obra.php?ncodigo=606) es una orientación poderosa.
Hola, me impresiono su articulo, hace poco lo descubrí. Yo soy del norte asique lo de guerra gaucha me hace acordar a muchas cosas…lo voy a compartir …pero no entendí esta parte, no entendí a quien se refiere: ” Eso no quiere decir que no hayan causado víctimas: algunos van a tener que rendir cuentas por las dolorosas imágenes de adolescentes en la flor de la vida cantándole a la muerte con la cabeza quemada, van a tener que rendir cuentas como los violadores, los pedófilos, los narcotraficantes y los tratantes de mujeres porque a ese orden pertenecen.”.
Trataré de ser más claro: me refiero a quienes distorsionaron a tal punto la mentalidad de los jóvenes que unas casi niñas celebren la posibilidad de abortar como parte de su proyecto de vida. Eso me impresiona como una aberración: si alguien no celebra la vida en la flor de su juventud, ¿cuándo lo va a hacer? Esas chicas han sido víctimas de un abuso no físico, sino psicológico, para renegar de lo más femenino de su femineidad, y esos abusadores, los propagandistas de la ideología de género, deberían ser castigados tanto como los otros que enumeré. En esta otra nota La juventud y el aborto ya me referí a ese punto, y espero que sirva para completar esta respuesta. Gracias por su interés.
Ahora me quedo mas claro, gracias. Me llamo mucha la atención también cuando menciona que el Estado subvenciono la campaña pro aborto. Eso no lo sabia. Me lo puedo imaginar por el tema de la pauta oficial que le dan a los medios que estaban claramente a favor. Pero si se refiere a otra cosa me da intriga.
La nota no dice que el Estado subvencionó la campaña proaborto, sino que los abortistas reclamaban aborto legal y gratuito, esto es subvencionado por el Estado.
Estoy de acuerdo en general con tu línea editorial. Creo que no debemos perder el fervor de la movilización y estructurarla en una organización política cristiana que logre acceder al Honorable Congreso de la Nación, porque coincidirás que las leyes se ganan con números.
Soy integrante de un espacio de cultura política “Ciudad abierta” y nos manejamos con más corazón que instrumental técnico. Por ahora somos un puñado que andamos desparramados con otros grupos que tienen las mismas inquietudes.
Ojalá nos unamos en un gran movimiento organizado institucionalmente, para que nuestras profundas raíces cristianas que nutren nuestro tejido social , constituyan el cimiento de las políticas de estado de nuestra Patria, que nos rehabiliten hacia una casa común donde todos los argentinos podamos desarrollarnos y vivir en paz, con dignidad, espiritu de servicio y generosidad. Con la semilla de la justicia, cultivemos el Bien Común y cosechemos el fruto de la Paz, como decimos en “Ciudad Abierta”. Dios te bendiga ahora y siempre.-
Muchas gracias, doctor, por sus buenos deseos, y mi aliento para la tarea que se han propuesto. Pronto verán que no son pocos los que comparten esas preocupaciones, especialmente en nuestra Argentina profunda.
Comparto su pensamiento en lo esencial, tomando conciencia de que ésta no ha sido la batalla final por la defensa de la vida – el primero y más elemental de los derechos humanos – sino el comienzo de su defensa; que requerirá una militancia esclarecida, organizada y formada para afrontarla.
A tal efecto, creo que el pensamiento atribuído a Bertolt Brecht titulado “el analfabeto político” (http://www.servicioskoinonia.org/agenda/archivo/obra.php?ncodigo=606) es una orientación poderosa.
Hola, me impresiono su articulo, hace poco lo descubrí. Yo soy del norte asique lo de guerra gaucha me hace acordar a muchas cosas…lo voy a compartir …pero no entendí esta parte, no entendí a quien se refiere: ” Eso no quiere decir que no hayan causado víctimas: algunos van a tener que rendir cuentas por las dolorosas imágenes de adolescentes en la flor de la vida cantándole a la muerte con la cabeza quemada, van a tener que rendir cuentas como los violadores, los pedófilos, los narcotraficantes y los tratantes de mujeres porque a ese orden pertenecen.”.
Trataré de ser más claro: me refiero a quienes distorsionaron a tal punto la mentalidad de los jóvenes que unas casi niñas celebren la posibilidad de abortar como parte de su proyecto de vida. Eso me impresiona como una aberración: si alguien no celebra la vida en la flor de su juventud, ¿cuándo lo va a hacer? Esas chicas han sido víctimas de un abuso no físico, sino psicológico, para renegar de lo más femenino de su femineidad, y esos abusadores, los propagandistas de la ideología de género, deberían ser castigados tanto como los otros que enumeré. En esta otra nota La juventud y el aborto ya me referí a ese punto, y espero que sirva para completar esta respuesta. Gracias por su interés.
Ahora me quedo mas claro, gracias. Me llamo mucha la atención también cuando menciona que el Estado subvenciono la campaña pro aborto. Eso no lo sabia. Me lo puedo imaginar por el tema de la pauta oficial que le dan a los medios que estaban claramente a favor. Pero si se refiere a otra cosa me da intriga.
La nota no dice que el Estado subvencionó la campaña proaborto, sino que los abortistas reclamaban aborto legal y gratuito, esto es subvencionado por el Estado.
Estoy de acuerdo en general con tu línea editorial. Creo que no debemos perder el fervor de la movilización y estructurarla en una organización política cristiana que logre acceder al Honorable Congreso de la Nación, porque coincidirás que las leyes se ganan con números.
Soy integrante de un espacio de cultura política “Ciudad abierta” y nos manejamos con más corazón que instrumental técnico. Por ahora somos un puñado que andamos desparramados con otros grupos que tienen las mismas inquietudes.
Ojalá nos unamos en un gran movimiento organizado institucionalmente, para que nuestras profundas raíces cristianas que nutren nuestro tejido social , constituyan el cimiento de las políticas de estado de nuestra Patria, que nos rehabiliten hacia una casa común donde todos los argentinos podamos desarrollarnos y vivir en paz, con dignidad, espiritu de servicio y generosidad. Con la semilla de la justicia, cultivemos el Bien Común y cosechemos el fruto de la Paz, como decimos en “Ciudad Abierta”. Dios te bendiga ahora y siempre.-
Muchas gracias, doctor, por sus buenos deseos, y mi aliento para la tarea que se han propuesto. Pronto verán que no son pocos los que comparten esas preocupaciones, especialmente en nuestra Argentina profunda.