Creo que es importante que un medio sin control como es la Internet sirva para destapar las ollas de lo que se cocina a nuestras espaldas, aunque coincido con Ud. que la difusión de los cables diplomáticos fue un error. Ahora es el turno de WikiLeaks de demostrar si son una herramienta para asistir a la libertad de expresión, o gente que revisa la cartera de las señoras, a ver qué encuentra.
Aunque no soy muy optimista sobre el papel de WikiLeaks, acepto la idea de que a nadie hay que negarle una segunda oportunidad. Gracias por visitar este sitio.
Estimado Sr. González:
Su alarma en cuanto a la conducta del diario La Nación es justificada: opino que decidió dar trascendencia a información, en el mejor de los casos, interesante (en el peor, banal) en razón de su propio catálogo de intereses. El Sr. Assange bien puede ser calificado de estafador profesional de poca monta: mayor revuelo causó una sola revelación de la durante muchos años secreta fuente de los periodistas del Washington Post que las cientos de miles de páginas de chismes que son hasta hoy la comidilla de la prensa no especializada. Es más que probable que el Sr.Assange forme parte de una campaña de confusión y desinformación destinada a perjudicar la imagen de Obama y de hacer llegar alguna que otra reprimenda a líderes obedientes a Washington pero con temperamento díscolo. Que se revele, a estas alturas, que la monarquía saudí teme al expansionismo de Irán es comparable a entregar a las rotativas el plan de batalla de Napoleón en Austerlitz. Más que seguramente, de la tediosa saga del Sr. Assange y su mediático martirio surgirán libros, entrevistas, novelizaciones y films; todo esto engrosará sus arcas y las de las alicaídas industrias del entretenimiento en más de un punto del globo. Muchas gracias.
Gracias a usted por compartir su perspicaz comentario.
Gracias por la mirada lúcida, objetiva e inteligente: todo lo que hoy falta en los medios tradicionales.
Gracias a usted por visitar este sitio.
Coincido. La mención de WikiLeaks como un lavador de información e intermediario con delincuentes es algo que escapa al común de las mentes, me incluyo. A veces nos dejamos llevar atolondradamente por la corriente sin detenernos a pensar. Gracias.
Creo que es importante que un medio sin control como es la Internet sirva para destapar las ollas de lo que se cocina a nuestras espaldas, aunque coincido con Ud. que la difusión de los cables diplomáticos fue un error. Ahora es el turno de WikiLeaks de demostrar si son una herramienta para asistir a la libertad de expresión, o gente que revisa la cartera de las señoras, a ver qué encuentra.
Aunque no soy muy optimista sobre el papel de WikiLeaks, acepto la idea de que a nadie hay que negarle una segunda oportunidad. Gracias por visitar este sitio.
Estimado Sr. González:
Su alarma en cuanto a la conducta del diario La Nación es justificada: opino que decidió dar trascendencia a información, en el mejor de los casos, interesante (en el peor, banal) en razón de su propio catálogo de intereses. El Sr. Assange bien puede ser calificado de estafador profesional de poca monta: mayor revuelo causó una sola revelación de la durante muchos años secreta fuente de los periodistas del Washington Post que las cientos de miles de páginas de chismes que son hasta hoy la comidilla de la prensa no especializada. Es más que probable que el Sr.Assange forme parte de una campaña de confusión y desinformación destinada a perjudicar la imagen de Obama y de hacer llegar alguna que otra reprimenda a líderes obedientes a Washington pero con temperamento díscolo. Que se revele, a estas alturas, que la monarquía saudí teme al expansionismo de Irán es comparable a entregar a las rotativas el plan de batalla de Napoleón en Austerlitz. Más que seguramente, de la tediosa saga del Sr. Assange y su mediático martirio surgirán libros, entrevistas, novelizaciones y films; todo esto engrosará sus arcas y las de las alicaídas industrias del entretenimiento en más de un punto del globo. Muchas gracias.
Gracias a usted por compartir su perspicaz comentario.
Gracias por la mirada lúcida, objetiva e inteligente: todo lo que hoy falta en los medios tradicionales.
Gracias a usted por visitar este sitio.
Coincido. La mención de WikiLeaks como un lavador de información e intermediario con delincuentes es algo que escapa al común de las mentes, me incluyo. A veces nos dejamos llevar atolondradamente por la corriente sin detenernos a pensar. Gracias.