Hola, buenas tardes. Acerca del término “Berreta”, en mi casa (y entre amigos de mis abuelos) siempre se dijo que la palabra se empezó a usar a partir de un chiste hecho por mi abuelo Luis Alberto Berretta, en la Facultad de Arquitectura de la UBA (en aquel entonces ubicada en la Manzana de las Luces). En la clase había dos alumnos con ese apellido, sólo que uno se escribía con doble “T” y el otro no. Entonces, al pasar lista los profesores, mi abuelo jorobaba diciendo “¿quien, yo o el falso?”. Un día fue a la facultad un humorista de TV (tengo que preguntar el nombre porque no me acuerdo en este momento) a tomar ideas de la gente y observar. Escuchó esto y le pareció divertido e incorporó la palabra “berreta” para usarlo en un vocabulario de la TV. Después me imagino que fue usándose bastante hasta llegar a hoy.
Es lo que sé y siempre se comentó en mi familia.
Nuestro apellido es de Milán, el mismo de las armas.
Saludos
O sea que todo empezó porque en la clase había un Berretta trucho… Muchas gracias por ilustrar a los lectores de este sitio sobre esta historia, que supongo no debe ser muy conocida, y por hacerlo con tan buena onda. Retribuyo el saludo.
¡Interesante reflexión! La RAE recoge ambos términos, con sus respectivas definiciones, como adjetivos coloquiales. “Trucho”, según esta magna institución, se utiliza tanto en Argentina como en Uruguay, mientras que “berreta” circula sólo en nuestros pagos (triste ventaja que les llevamos a los uruguayos, tal vez). También me resultó siempre curioso que el término “cutre”, muy usado en España pero desconocido por lo menos para mí hasta hace algunos años y que tuve que adoptar en reemplazo de nuestro “berreta” para departir con hispanohablantes del otro lado del charco, haya caído en desuso, lo que originó la necesidad, tal vez, de crear “berreta” para reemplazarlo.
Trucho debe haber cruzado al otro lado del Plata, seguramente. Y el cutre de los españoles demuestra que han sentido la misma necesidad que nosotros de contar con una palabra para identificar rápidamente todo aquello que no supera los estándares de calidad esperados. Útil su investigación en la RAE, gracias.
Hola, buenas tardes. Acerca del término “Berreta”, en mi casa (y entre amigos de mis abuelos) siempre se dijo que la palabra se empezó a usar a partir de un chiste hecho por mi abuelo Luis Alberto Berretta, en la Facultad de Arquitectura de la UBA (en aquel entonces ubicada en la Manzana de las Luces). En la clase había dos alumnos con ese apellido, sólo que uno se escribía con doble “T” y el otro no. Entonces, al pasar lista los profesores, mi abuelo jorobaba diciendo “¿quien, yo o el falso?”. Un día fue a la facultad un humorista de TV (tengo que preguntar el nombre porque no me acuerdo en este momento) a tomar ideas de la gente y observar. Escuchó esto y le pareció divertido e incorporó la palabra “berreta” para usarlo en un vocabulario de la TV. Después me imagino que fue usándose bastante hasta llegar a hoy.
Es lo que sé y siempre se comentó en mi familia.
Nuestro apellido es de Milán, el mismo de las armas.
Saludos
O sea que todo empezó porque en la clase había un Berretta trucho… Muchas gracias por ilustrar a los lectores de este sitio sobre esta historia, que supongo no debe ser muy conocida, y por hacerlo con tan buena onda. Retribuyo el saludo.
¡Interesante reflexión! La RAE recoge ambos términos, con sus respectivas definiciones, como adjetivos coloquiales. “Trucho”, según esta magna institución, se utiliza tanto en Argentina como en Uruguay, mientras que “berreta” circula sólo en nuestros pagos (triste ventaja que les llevamos a los uruguayos, tal vez). También me resultó siempre curioso que el término “cutre”, muy usado en España pero desconocido por lo menos para mí hasta hace algunos años y que tuve que adoptar en reemplazo de nuestro “berreta” para departir con hispanohablantes del otro lado del charco, haya caído en desuso, lo que originó la necesidad, tal vez, de crear “berreta” para reemplazarlo.
Trucho debe haber cruzado al otro lado del Plata, seguramente. Y el cutre de los españoles demuestra que han sentido la misma necesidad que nosotros de contar con una palabra para identificar rápidamente todo aquello que no supera los estándares de calidad esperados. Útil su investigación en la RAE, gracias.