2 opiniones en “Una sociedad ecológica”

  1. Bookchin es un continuador del pensamiento anarquista, por eso le resulta fácil pensar en esos términos, que implican el predominio de la cooperación sobre la competencia y redireccionamiento de todo: producción para el uso, y no para el lucro; ayuda mutua; autogestión de las industrias; internacionalismo; predominio de los valores universales sobre los locales y los particulares; descentralización; municipalismo..

    Es un mundo de pensamiento y acción casi desconocido en nuestro medio.
    En estos momentos, nuestra mandataria, con su complejo de Luis XIV a cuestas, está estableciendo acuerdos con un país – China – que desconoce totalmente; acuerdos de los que no sabemos casi nada… Y todo sobre la base de una imagen del mundo vieja, perimida. Actúa como una mujer despechada porque Obama (¿y quién?) no la quiere… Y el presidente chino es inmensamente más astuto que ella, por eso es presidente de China.

    Los textos de Bookchin apuntan a un futuro inminente no utópico, potencial, pero no necesariamente probable… ¡Pero “apuntan” a unas relaciones diferentes! Nosotros recién estamos apuntando – y con poco formación y no mucha convicción – a la democracia burguesa, con la que, de haber tenido algunas décadas de buen ejercicio, éste país sería otra cosa.

    1. Exactamente. Si en este momento tuviéramos masa crítica de inteligencia política podríamos saltearnos esas etapas, que para nosotros están por delante pero para el resto del mundo han quedado detrás, y lanzarnos directamente al futuro. Pero…

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