Buen día. Noté a muchos liberales exaltados con el discurso de Macri, quien se presentó como un kirchnerista que “administraría bien” lo estatizado. Creo que hay un error conceptual de fondo, y es no darse cuenta de que el PRO nunca tuvo el objetivo de construir un GOP de derecha liberal. A esta altura uno no puede seguir acomodando la realidad en base a estos anhelos (aunque sean completamente razonables).
Ya el año pasado esto estaba claro. Cuando Lilita se levantó con la carterita y capitalizó toda la atención de la prensa, declaró en varios programas que “el PRO no es la derecha moderna” (en referencia a la chicana de Solanas).
Hay otro matiz: la (no) identidad del PRO viene definida por su ambigüedad original, pero también por la propaganda kirchnerista. La opinión pública en general cree que el PRO es la derecha únicamente porque los K lo inflaron como “el enemigo”, intentando minimizar las luchas dentro de su partido. Después de la convención de Gualeguaychú, en particular, puse el análisis de 678 y noté que la propaganda en contra de Macri es brutal: repiten una y otra vez “Macri, Bullrich, ajuste, noventa, Menem, Cavallo, golpe, derecha”, con sonidos de los disparos, y la imagen de los saqueos y el helicóptero de De La Rúa. Recién este domingo el PRO blanqueó, con todo derecho, su postura ideológica: una izquierda tecnócrata pro-mercado.
Nuevamente, estamos ante un error si pensamos que las palabras de este discurso fueron una decisión unilateral de Macri: el discurso fue aprobado por Sanz y Carrió. Nadie quiere presentarse como “el candidato del ajuste”. La ofuscación (nuevamente, casi infantil) de los liberales está fuera de lugar: ¿qué esperaban? Lo que anunció Macri me parece lo más razonable. Viene hablando hace mucho tiempo del “cambio” y por fin definió qué es lo que entiende por ello. Teniendo en cuenta el ajuste que se viene (tarifas, transporte, monetario), si elimina los subsidios sociales se pondría a la mitad del país en contra. Sería el fin del PRO, de la UCR y de la CC. “Cambio con continuidad” es lo más lógico de anunciar y hacer desde una alianza que recién empieza a jugar fuerte en la arena de la política nacional. (Incluso el Mingo mantuvo vigente el austral hasta que anunció el Plan de Convertibilidad.)
Finalmente, lo que decidirá el destino de la República será el voto progresista y comunista. Hoy tanto el FPV como Cambiemos están palo a palo, mordiendo los 40 puntos. Creo que la “kirchnerización” del discurso de Macri responde a este motivo. El dúo Carrió-Macri ejecuta la clásica rutina “good cop, bad cop” cuando se dirige al electorado de Binner-Stolbizer. Espero (al igual que usted) que, con “los medios hegemónicos” en contra, y con sus propios defectos y limitaciones humanas, se comporten a la altura de la situación.
Comparto su muy inteligente análisis. Dos salvedades: No llegaría a describir al PRO como una “izquierda tecnócrata”; tampoco me gusta mucho usar las categorías derecha-izquierda en la Argentina, excepto con quienes las asumen como propias (vale decir, la izquierda; aquí nadie se reconoce como de derecha). Usando categorías locales, lo veo como una mezcla de desarrollismo con radicalismo: tecnocracia, orientación pro mercado, republicanismo, una parte de sensibilidad social y otra de nacionalismo. La otra salvedad: creo que Macri eligió el peor momento para blanquear esas cosas. El resultado en la ciudad no era el esperado, iba a haber peleas y pases de factura, y en ese contexto las declaraciones de Macri fueron entendidas de la peor manera, por propios y ajenos. Por eso escribí que Macri había dicho lo que no tenía que decir… en ese momento. Gracias por su comentario.
Exacto, no me quería extender mucho más: esa particularidad argentina de la convivencia de derecha e izquierda en un mismo partido (alfonsinismo vs “línea córdoba”; perón-menem vs montoneros-zanini) es parte de una crisis de representación difícil de explicar y comprender. Coincido con que Macri debería haber definido su identidad hace ya un tiempo y este domingo no supo hacerse entender, por lo que tendrán que hacer un esfuerzo adicional de comunicación. Pero no creo que estén “estafando” ideológicamente a sus votantes de derecha. Finalmente, uno es libre de decidir.
Buen día. Noté a muchos liberales exaltados con el discurso de Macri, quien se presentó como un kirchnerista que “administraría bien” lo estatizado. Creo que hay un error conceptual de fondo, y es no darse cuenta de que el PRO nunca tuvo el objetivo de construir un GOP de derecha liberal. A esta altura uno no puede seguir acomodando la realidad en base a estos anhelos (aunque sean completamente razonables).
Ya el año pasado esto estaba claro. Cuando Lilita se levantó con la carterita y capitalizó toda la atención de la prensa, declaró en varios programas que “el PRO no es la derecha moderna” (en referencia a la chicana de Solanas).
Hay otro matiz: la (no) identidad del PRO viene definida por su ambigüedad original, pero también por la propaganda kirchnerista. La opinión pública en general cree que el PRO es la derecha únicamente porque los K lo inflaron como “el enemigo”, intentando minimizar las luchas dentro de su partido. Después de la convención de Gualeguaychú, en particular, puse el análisis de 678 y noté que la propaganda en contra de Macri es brutal: repiten una y otra vez “Macri, Bullrich, ajuste, noventa, Menem, Cavallo, golpe, derecha”, con sonidos de los disparos, y la imagen de los saqueos y el helicóptero de De La Rúa. Recién este domingo el PRO blanqueó, con todo derecho, su postura ideológica: una izquierda tecnócrata pro-mercado.
Nuevamente, estamos ante un error si pensamos que las palabras de este discurso fueron una decisión unilateral de Macri: el discurso fue aprobado por Sanz y Carrió. Nadie quiere presentarse como “el candidato del ajuste”. La ofuscación (nuevamente, casi infantil) de los liberales está fuera de lugar: ¿qué esperaban? Lo que anunció Macri me parece lo más razonable. Viene hablando hace mucho tiempo del “cambio” y por fin definió qué es lo que entiende por ello. Teniendo en cuenta el ajuste que se viene (tarifas, transporte, monetario), si elimina los subsidios sociales se pondría a la mitad del país en contra. Sería el fin del PRO, de la UCR y de la CC. “Cambio con continuidad” es lo más lógico de anunciar y hacer desde una alianza que recién empieza a jugar fuerte en la arena de la política nacional. (Incluso el Mingo mantuvo vigente el austral hasta que anunció el Plan de Convertibilidad.)
Finalmente, lo que decidirá el destino de la República será el voto progresista y comunista. Hoy tanto el FPV como Cambiemos están palo a palo, mordiendo los 40 puntos. Creo que la “kirchnerización” del discurso de Macri responde a este motivo. El dúo Carrió-Macri ejecuta la clásica rutina “good cop, bad cop” cuando se dirige al electorado de Binner-Stolbizer. Espero (al igual que usted) que, con “los medios hegemónicos” en contra, y con sus propios defectos y limitaciones humanas, se comporten a la altura de la situación.
P.D.: Después de escribir este largo comentario, leí esto. http://www.lanacion.com.ar/1812491-marcos-pena-en-lo-estructural-no-es-un-cambio-de-discurso // Al parecer, se avivaron.
Comparto su muy inteligente análisis. Dos salvedades: No llegaría a describir al PRO como una “izquierda tecnócrata”; tampoco me gusta mucho usar las categorías derecha-izquierda en la Argentina, excepto con quienes las asumen como propias (vale decir, la izquierda; aquí nadie se reconoce como de derecha). Usando categorías locales, lo veo como una mezcla de desarrollismo con radicalismo: tecnocracia, orientación pro mercado, republicanismo, una parte de sensibilidad social y otra de nacionalismo. La otra salvedad: creo que Macri eligió el peor momento para blanquear esas cosas. El resultado en la ciudad no era el esperado, iba a haber peleas y pases de factura, y en ese contexto las declaraciones de Macri fueron entendidas de la peor manera, por propios y ajenos. Por eso escribí que Macri había dicho lo que no tenía que decir… en ese momento. Gracias por su comentario.
Exacto, no me quería extender mucho más: esa particularidad argentina de la convivencia de derecha e izquierda en un mismo partido (alfonsinismo vs “línea córdoba”; perón-menem vs montoneros-zanini) es parte de una crisis de representación difícil de explicar y comprender. Coincido con que Macri debería haber definido su identidad hace ya un tiempo y este domingo no supo hacerse entender, por lo que tendrán que hacer un esfuerzo adicional de comunicación. Pero no creo que estén “estafando” ideológicamente a sus votantes de derecha. Finalmente, uno es libre de decidir.