Hace un tiempo que vengo llegando a la conclusión de que este gobierno argentino y los últimos gobiernos norteamericanos tienen varios puntos en común. El más importante es la creación de un archi-enemigo contrario a los intereses de la nación para justificar maniobras, acciones extremas y un mayor control sobre la ciudadanía. Allá es Sadam, Osama, acá es Clarín, los monopolios y los españoles. La diferencia está en que la mayoría de las políticas norteamericanas buscan intervenir en otros países (EEUU vs. el resto) y las argentinas dentro de nuestra propia estructura social, empresarial y económica (Argentina vs. Argentina).
Otra cosa importante a tener en cuenta es que, este nivel de control y poder que se le da al poder ejecutivo es muy peligroso. Por más que Cristina y el kirchnerismo sean lo mejor de la política, la república queda en un estado de debilidad ante el ejecutivo que cualquier otro político con oscuras intenciones tendrá todas las herramientas al alcance de la mano.
Muy de acuerdo con su observación. Debilidad de las instituciones significa desprotección del ciudadano, y un ciudadano desprotegido se vuelve mucho más dependiente del poder de turno, aunque sólo sea para salvar el pellejo. Gracias por visitar este sitio.
Hace un tiempo que vengo llegando a la conclusión de que este gobierno argentino y los últimos gobiernos norteamericanos tienen varios puntos en común. El más importante es la creación de un archi-enemigo contrario a los intereses de la nación para justificar maniobras, acciones extremas y un mayor control sobre la ciudadanía. Allá es Sadam, Osama, acá es Clarín, los monopolios y los españoles. La diferencia está en que la mayoría de las políticas norteamericanas buscan intervenir en otros países (EEUU vs. el resto) y las argentinas dentro de nuestra propia estructura social, empresarial y económica (Argentina vs. Argentina).
Otra cosa importante a tener en cuenta es que, este nivel de control y poder que se le da al poder ejecutivo es muy peligroso. Por más que Cristina y el kirchnerismo sean lo mejor de la política, la república queda en un estado de debilidad ante el ejecutivo que cualquier otro político con oscuras intenciones tendrá todas las herramientas al alcance de la mano.
Muy de acuerdo con su observación. Debilidad de las instituciones significa desprotección del ciudadano, y un ciudadano desprotegido se vuelve mucho más dependiente del poder de turno, aunque sólo sea para salvar el pellejo. Gracias por visitar este sitio.