5 opiniones en “Juan Gelman (1930-2014)”

  1. No se si Gelman agarró los “fierros” alguna vez; no lo se, pero alguien lo sabrá. Pero instó a agarrar los fierros. La chica de su nota ansiosa por agarrarlos pudo haber muerto o “desaparecido” en Azul, en Monte Chingolo o después. Ellos y la Triple A le sirvieron la nación argentina a los militares golpistas del 76 en bandeja. Gelman recién rompió con Montoneros en el 79 y, que yo haya leído, no hizo su arrepentimiento público.
    Lo paradójico es que lo recordamos y lo honramos como poeta, que si lo fue, y extraordinario; y su poesía se independiza perfectamente de los avatares de su vida política. Su “musa” poética fue anterior y autónoma de su genio político en una relación (o en una no relación) esquizofrénica.
    ¿Qué es lo que ligó a Gelman con Firmenich, Perdía, Galimberti, etc.?
    Hace falta un biógrafo que se enfrente con el caso Gelman. Pero no lo va a poder aclarar así no más.

    1. Lo que une a Gelman con Firmenich es la soberbia. Si su poesía supera la prueba del tiempo, cobrará vida propia, y a nadie le importará la vida de Gelman, como a nadie le importa la vida de, digamos, Francisco de Quevedo, ni sus intrigas políticas ni las canalladas que le hizo a Góngora. Nosotros, sus contemporáneos, estamos autorizados en cambio a pedirle cuentas: sus actos influyeron en nuestras vidas, como, tal vez, en la de la chica de los fierros y la del policía que le sirvió de blanco.

  2. Gracias Santiago González por este artículo honesto, veraz, que aborda con claridad la dicotomía imperante en la Argentina, donde el rigor de la justicia histórica es avasallado por los “relatos” y el olvido conveniente, así como por la ignorancia e indiferencia de las nuevas generaciones. Gracias.

    1. Si es que queremos sacar alguna vez a nuestra Argentina del pozo, tenemos que empezar por decirnos la verdad, por mucho que nos duela. Gracias por su respaldo.

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