El destinatario recibirá una copia de 'Ernesto Sabato (1911-2011)'.
6 opiniones en “Ernesto Sabato (1911-2011)”
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El sitio de Santiago González
El destinatario recibirá una copia de 'Ernesto Sabato (1911-2011)'.
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Siento que la reseña sobre Sábato es un itinerario rico y balancedo, por alguien que lo ve desde afuera y desde adento al mismo tiempo. Me llama la atención, sin embargo, que no incluya un comentario sobre su rol en la CONADEP.
La labor de la comisión fué absolutamente oportuna: fué el primer registro de lo atroz, y la labor de Sábato (recuerdo), con esa agonía afectiva que siempre lo caracterizó, fué decisiva; o, para usar la palabra que elegí, oportuna. Porque ¿quién hubiera podido ocupar ese rol (dejando la vanidad aparte, que siempre se cuela en las relaciones humanas) en un momento político en el que el principal partido de oposición escatimaba apoyo y acababa de reconocer – poco tiempo antes – la “autoamnistía” del grupo militar? No recuerdo que hubiera muchas “personalidades” a mano…
No escribo con ánimo polémico sino porque me interesa conocer su visión.
Le agradezco su comentario, que me permite salvar la omisión que usted justamente señala. La nota se centró en la figura de Sabato como escritor y pensador, que es lo que en definitiva habrá de perdurar. Con la responsabilidad y el coraje cívicos demostrados al participar en la CONADEP, Sabato tuvo la oportunidad de respaldar en los hechos los valores y las creencias sostenidas como escritor y pensador, incluso en el prólogo que escribió para el informe Nunca más, ahora repudiado por quienes hicieron de los derechos humanos un negocio. Estaba convencido de ser una autoridad moral en el país, y el país le ratificaba esa convicción, que lo llevó tanto a aceptar erróneamente un convite del dictador Jorge Videla como a ponerse valientemente a la cabeza de la comisión sobre desaparición de personas. Como usted dice, no abundaban los nombres para ocupar ese lugar.
Interrogado sobre la muerte de Sábato en el Canal 26, José Pablo Feinmann respondió:
–Es un asunto menor. Pregúntenmé sobre Juan Carlos Pugliese.
¿Alguna vez escuchó a Feinmann hablar bien de alguien? Mejor dicho, ¿alguna vez escuchó a Feinmann hablar de alguien? Feinmann sólo habla, escribe y tararea sobre sí mismo.
A poca distancia de Viñas y, por supuesto, muy diferentes entre si, ambos han dicho lo suyo.
En uno de los últimos reportajes, diciembre 2010, Viñas sostuvo que el escritor argentino debía tomar conciencia de que “ahora se escribe para una cofradía”.
Triste, pero realista.
Viñas puede tener razón en ese punto, pero yo me preguntaría si no es por propia decisión que los escritores argentinos escriben para una cofradía. Gracias, Abel, por su comentario.