Excelente. Escrito con pasión no exenta de una clara lucidez. Gracias, Santiago.
Gracias a usted por dejar aquí su testimonio.
¡Qué sensación de esperanza y regocijo interior leer esta nota! Deseo que sus palabras precedan a los hechos que esperamos (confiamos!) vendrán. Esta vez como nunca “a Dios gracias” un ejemplo para enseñar a nuestros hijos el camino a tomar, lejos de los que nos muestra el balcón de casa del que, no sin pesar, algunos decidimos alejarnos, cansados ya del basureo y el abuso de poder por sobre nuestras libertades y derechos. Toda mi esperanza puesta en esta nueva era…
Una y otra vez Dios nos hace notar que es argentino, y nosotros no nos damos cuenta… Ya hizo su parte, ahora nos toca hacer la nuestra. Gracias por su visita.
Argentina se va a hacer conocer como nunca antes; al menos desde la finalización de la última guerra mundial.
Y desde un ángulo inesperado y amplificador. Algunos – muchos quizá – sentimos que es un motivo auspicioso como ningún otro que hubiésemos podido imaginar… Tal es, me parece, el significado de su análisis. Me cuento entre los que no necesitan ser creyentes para reconocer una especie de providencialidad en el sorprendente hecho, la irrupción de una novedad histórica de muy fuerte resonancia. La élite K intenta establecer un régimen no republicano, sino a su medida, motivo por el cual han reaccionado haciendo sonar las alarmas: toda la m… tierra que están tratando de depositar encima del cardenal tiene la dinámica del boomerang: retorna sobre los impulsores. Claro, deben tener en cuenta que el hombre – ¡uno de nosotros, cosa que el cardenal no disimula! – llegó de golpe muy alto y muy lejos! La presidente (ta) viene haciendo grandes esfuerzos para ser reconocida como una estadista con nivel mundial (un “modelo”), y no la reconocen como tal ni sus vecinos. Y Bergoglio – con méritos explícitamente reconocidos por sus pares y por sus vecinos de Bs. As. -, se eleva en minutos al rol de Papa de la cristiandad! ¡Qué envidia! ¡Y qué temor! ¿Cómo olvidar que K. Wojtyla, con pocos gestos y pocos discursos, terminó de desestabilizar al régimen (corrupto) de la Polonia pro-soviética? No es el mismo caso; pero algo de aquello se huele en el aire… ¡Al fin, la oposición está neutralizada!…¿Puede ser?
Creo que no es arriesgada la comparación con el efecto que el ascenso de Wojtyla al papado tuvo sobre Polonia, su país natal. No sólo vigorizó la autoestima de los polacos, que ya habían comenzado a desafiar al autoritarismo comunista saliendo a las calles detrás de las banderas gremiales de Solidaridad, sino que pulverizó el relato, el discurso único, los mensajes uniformes y en cadena, la “militancia” y toda la parafernalia de los sistemas totalitarios. Bastó la peregrinación de Juan Pablo II, y la visión de su sotana blanca volando al viento en el santuario de la virgen de Czestochowa, para que los polacos recuperaran la confianza en sí mismos, la fe, la alegría, y la determinación de vivir en libertad. La retórica del régimen fue desde ese momento impotente. En algún momento, más temprano que tarde, Francisco vendrá a Luján…
En efecto, usted nos recuerda los pasos – los momentos – que se dieron en aquella gesta incruenta donde el “aura” de Wojtyla brilló tanto… Nos viene muy bien recordar esos pasos.
Hay una frase en mi texto que quizás no se entienda: quise decir que “la oposición (interna) está neutralizada por las iniciativas (siempre tramposas: con apariencia de renovación) del gobierno”… Por consiguiente, para destrabar la situación hace falta una fuerza externa pero con incidencia en el país. Por el hecho de haberse proyectado el obispo de Bs. As. a semejante rol – que atraviesa fronteras de toda clase – genera ondas que ya están produciendo impactos difíciles de controlar por aquellos que aspiran a controlarlo todo.
Gracias.
Excelente. Escrito con pasión no exenta de una clara lucidez. Gracias, Santiago.
Gracias a usted por dejar aquí su testimonio.
¡Qué sensación de esperanza y regocijo interior leer esta nota! Deseo que sus palabras precedan a los hechos que esperamos (confiamos!) vendrán. Esta vez como nunca “a Dios gracias” un ejemplo para enseñar a nuestros hijos el camino a tomar, lejos de los que nos muestra el balcón de casa del que, no sin pesar, algunos decidimos alejarnos, cansados ya del basureo y el abuso de poder por sobre nuestras libertades y derechos. Toda mi esperanza puesta en esta nueva era…
Una y otra vez Dios nos hace notar que es argentino, y nosotros no nos damos cuenta… Ya hizo su parte, ahora nos toca hacer la nuestra. Gracias por su visita.
Argentina se va a hacer conocer como nunca antes; al menos desde la finalización de la última guerra mundial.
Y desde un ángulo inesperado y amplificador. Algunos – muchos quizá – sentimos que es un motivo auspicioso como ningún otro que hubiésemos podido imaginar… Tal es, me parece, el significado de su análisis. Me cuento entre los que no necesitan ser creyentes para reconocer una especie de providencialidad en el sorprendente hecho, la irrupción de una novedad histórica de muy fuerte resonancia. La élite K intenta establecer un régimen no republicano, sino a su medida, motivo por el cual han reaccionado haciendo sonar las alarmas: toda la m… tierra que están tratando de depositar encima del cardenal tiene la dinámica del boomerang: retorna sobre los impulsores. Claro, deben tener en cuenta que el hombre – ¡uno de nosotros, cosa que el cardenal no disimula! – llegó de golpe muy alto y muy lejos! La presidente (ta) viene haciendo grandes esfuerzos para ser reconocida como una estadista con nivel mundial (un “modelo”), y no la reconocen como tal ni sus vecinos. Y Bergoglio – con méritos explícitamente reconocidos por sus pares y por sus vecinos de Bs. As. -, se eleva en minutos al rol de Papa de la cristiandad! ¡Qué envidia! ¡Y qué temor! ¿Cómo olvidar que K. Wojtyla, con pocos gestos y pocos discursos, terminó de desestabilizar al régimen (corrupto) de la Polonia pro-soviética? No es el mismo caso; pero algo de aquello se huele en el aire… ¡Al fin, la oposición está neutralizada!…¿Puede ser?
Creo que no es arriesgada la comparación con el efecto que el ascenso de Wojtyla al papado tuvo sobre Polonia, su país natal. No sólo vigorizó la autoestima de los polacos, que ya habían comenzado a desafiar al autoritarismo comunista saliendo a las calles detrás de las banderas gremiales de Solidaridad, sino que pulverizó el relato, el discurso único, los mensajes uniformes y en cadena, la “militancia” y toda la parafernalia de los sistemas totalitarios. Bastó la peregrinación de Juan Pablo II, y la visión de su sotana blanca volando al viento en el santuario de la virgen de Czestochowa, para que los polacos recuperaran la confianza en sí mismos, la fe, la alegría, y la determinación de vivir en libertad. La retórica del régimen fue desde ese momento impotente. En algún momento, más temprano que tarde, Francisco vendrá a Luján…
En efecto, usted nos recuerda los pasos – los momentos – que se dieron en aquella gesta incruenta donde el “aura” de Wojtyla brilló tanto… Nos viene muy bien recordar esos pasos.
Hay una frase en mi texto que quizás no se entienda: quise decir que “la oposición (interna) está neutralizada por las iniciativas (siempre tramposas: con apariencia de renovación) del gobierno”… Por consiguiente, para destrabar la situación hace falta una fuerza externa pero con incidencia en el país. Por el hecho de haberse proyectado el obispo de Bs. As. a semejante rol – que atraviesa fronteras de toda clase – genera ondas que ya están produciendo impactos difíciles de controlar por aquellos que aspiran a controlarlo todo.
Gracias.