1 opinión en “Dirigentes desconectados”

  1. Gargarella es un tipo que logró ver y pensar más allá de los tribalismos que nos estructuran y nos dividen. El hombre tribal ve y piensa a través de sus referentes: los jefes de la tribu, los venerables antepasados que intituyen para siempre qué es tótem y que es tabú, es decir, las filias y las fovias, y ante todo y en definitiva, la tribu misma con su religión: nada hay por encima de la tribu y su religión y “menos que menos” instancias de recurso que puedan estar situadas más allá de la religión de la tribu y de lo que dictan (o no dictan) sus jefes, tales como la investigación de los hechos y las aproximaciones a la verdad para elaborar un relato histórico creíble y proyectos para el futuro, que no son otra cosa que triquiñuelas de los despreciables “librepensadores” que quieren confundirnos para entramparnos…
    Hay, entre nosotros, suficiente gente emancipada de la actitud tribal como para que Argentina no desbarrancara como Venezuela, pero también hay demasiada gente totalmente inmersa en la actitud tribal con sus mitos envejecidos y sus anclas clavadas en algún punto del pasado, anclas que nadie desea levantar.
    Por eso Gargarella recurre al concepto de ceguera; las múltiples cegueras, las cegueras propias de cada grupo de responsables/irresponsables que componen nuestra frustrada y frustrante sociedad, una sociedad sobrecargada de prejuicios.
    Y en eso estamos, en tiempos de una nueva oportunidad para despertar…

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