El destinatario recibirá una copia de 'La ciudad expulsa a sus mayores'.
10 opiniones en “La ciudad expulsa a sus mayores”
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El sitio de Santiago González
El destinatario recibirá una copia de 'La ciudad expulsa a sus mayores'.
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En mi caso vivo en una casa de más de 60 años, y en el 2012 el impuesto subió 300 %, y ahora para el 2013 100% , lo cual sumado a lo anterior da un 600 % . Total $ 1.700 por mes Es una cifra importante, por vivir en una cuadra con 3 autos abandonados hace mas de un año. Además veo que los funcionarios PRO son mentirosos, como la Sra. Vidal. Así no se gobierna. Es incorrecto lo que estan haciendo. ¿Qué pretenden?
Su pregunta es la que nos hacemos todos. No hay relación entre los aumentos y la inflación real. Gracias por contar aquí su caso.
Que triste realidad… Romperse el lomo toda una vida para que la inoperancia política sumada a la corrupción te terminen dejando en la calle.
Cada día me convenzo más de que la jubilación es una estafa: Te succionan el bolsillo como sanguijuelas, aumentan el sacrificio monetario del empleador casi en 50% (lo que genera desempleo), y encima después te suben los impuestos y no te pagan la jubilación por la que te estuvieron exprimiendo religiosamente durante décadas. Pero ellos se suben los sueldos indiscriminadamente y aprovechan sus posiciones para hacer los negocios más sucios y deshonestos (y lucrativos) que puedan concretar.
Pareciera que la única forma de escaparle al fantasma del estado déspota incompetente es ser emprendedor independiente… y después te cae la AFIP ¡que lo parió!
El argentino promedio entrega casi el 50 por ciento de sus ingresos al Estado, y la mayor parte de esa masa de recursos va a parar a los sueldos de empleados estatales y a subsidios arbitrariamente asignados. Todo lo que el Estado debe devolver al ciudadano, desde las jubilaciones hasta la educación y la salud, pasando por la infraestructura vial y ferroviaria, la energía y el transporte, está en ruinas.
Leyendo la carta de Javier R, recrea la misma problemática de mis padres. Allá por el año 1975 compraron un terreno en Floresta, donde construyeron una casa para toda la familia, somos tres hermanos. La situeción económica se los permitía. Pero la debacle del 2001 hizo que la empresa familiar quebrara, dejando en la calle a mi hermano y sin un peso de ahorros a mis padres, sólo salvaron la casa porque estaba como bien de familia. Fueron tiempos difíciles. Se retringieron al máximo los gastos y la van llevando, con la ayuda de sus hijos. Al igual que Javier, el impuesto inmobiliario y ABL implicaría dos meses de las jubilaciones de mi padre y de mi madre. Mi padre hace varios años que está enfermo y tiene 88 años. Como la valuación de la casa es alta, no puede pedir ninguna exención. Qué tienen que hacer??? Vender su casa y mudarse??? A los 88 años y enfermo????? Definitivamente son expropiatorios!!!
El caso de sus papás atestigua la angustiosa situación de muchas personas mayores, que nada parece importarle al gobierno de la ciudad ni a sus legisladores. Gracias por contarlo en este sitio.
Creo que es importantísimo resaltar estas palabras de la carta del Sr. Javier R. a las que adhiero completamente “lo hicimos responsablemente…[..] estábamos en condiciones de afrontar las obligaciones impositivas que traía consigo. El aumento del valor de mercado no dependió de nosotros, ni tampoco la desvalorización de la moneda.”. También me he conducido siempre de manera conservadora y austera, no afrontando compromisos que no supiera que podría afrontar pero hoy en día, las distorsiones de éste y otros impuestos han alcanzado desproporciones monstruosas. Nuestras propiedades se han valorizado pero nuestros ingresos han seguido el camino contrario, y sumado a eso, debemos pagar tasas e impuestos a los Bienes Personales como si de hecho nos hubiéramos enriquecido. Es más, el impuesto a las ganancias que mensualmente se me ha deducido a lo largo de este año compensó el ahorro que procuramos a inicios de año cuando pasamos a 2 de nuestros hijos de una escuela privada a la estatal. Ya no nos queda más que recortar…
Los testimonios que llegan a esta página parecen indicar que quienes nos gobiernan no tienen la menor idea de lo que ocurre en la calle, están a distancias siderales de los problemas que afectan realmente a sus gobernados. Lo más grave del caso es que aquí específicamente estamos hablando de alguien que se propone como alternativa al desgobierno nacional.
El criterio aplicado por el GCBA es descabellado ya que el aumento del valor de una vivienda no tiene incidencia alguna en los ingresos de sus ocupantes, y da lugar a situaciones como la relatada en el mensaje que Ud. cita. Algo similar ha ocurrido con los consorcios, a los que se les han enchufado numerosas responsabilidades ajenas al funcionamiento cotidiano de una vivienda, equiparándolos con empresas pero pasando por alto un detalle importante: los consorcios en sí no producen ganancias ni pueden trasladar costos. Todo sale, al igual que el caso de esta nota, de los bolsillos de sus habitantes.
Al fin y al cabo el PRO no se diferencia mucho del kirchnerismo en lo que a desprecio por la gente se refiere: su afán confiscatorio arrasa con todo.