Ariel Delgado, equiparable a un vaso de agua en el desierto: nos informaba en medio del silencio del autoritarismo peronista de los 50′. Inolvidable para sus contemporáneos.
Muy buena nota, a un locutor periodista excelente desde mi óptica, creo que muy difícil que haya otro.
Ariel Delgado, equiparable a un vaso de agua en el desierto: nos informaba en medio del silencio del autoritarismo peronista de los 50′. Inolvidable para sus contemporáneos.
Muy buena nota, a un locutor periodista excelente desde mi óptica, creo que muy difícil que haya otro.