El destinatario recibirá una copia de 'Orden liberal y populismo'.
9 opiniones en “Orden liberal y populismo”
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El sitio de Santiago González
El destinatario recibirá una copia de 'Orden liberal y populismo'.
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Me sumo a las apreciaciones de Pato, salvo por lo de los valores de fe, que prefiero destinarlos a la ciencia.
Hay algo que no entiendo. Si mal no entiendo hay una crítica al fascismo, pero otro lado, se tiende ( y me parece muy bien) a la preservación de la identidad, las culturas, etc. Pues eso es un “programa” del fascismo por siempre. ¿Cómo es la cuestión?
Usted pone el dedo en el gran malentendido conceptual vigente entre los argentinos. Nos han hecho creer que patriotismo o nacionalismo (tomémoslos provisoriamente como sinónimos) es igual a fascismo, entonces rechazamos esa clase de sentimiento o de pasión… y así estamos. Todavía no pude encontrar un liberal a ultranza capaz de señalar un país exitoso en el mundo que no haya cimentado su desarrollo en una poderosa y consolidada conciencia nacional.
Series de Netflix, (sobre todo las que reflejan realidades actuales) son un claro ejemplo de lo que dice el artículo. Elementos en común : gays, lesbianas, no-maternidad, no familia, consumismo berreta, sentimientos superficiales. Grace and Frankie, Plan corazón , La casa de las flores…, globalización fílmica. Hay que desintoxicarse con Casablanca…
Ya no nos queda ni París…
Muy buenas reflexiones. Por mi parte hace algunos años que llegué a la conclusión, coincidiendo con la nota, de que todo tiende a la destrucción de la cultura, la identidad, los lazos, la tradiciones: eso que el ser humano va transmitiendo de generación en generación. Estamos ante la destrucción del ser humano, literalmente. Sólamente aquellos que tengan acceso a familias fuertes, religiones o códigos de fe, a valores y que, además, tengan la valentía de defenderlos, van a poder “surfear” el futuro que se viene.
Así es, exactamente. Habrá que tener espaldas, apretar los dientes y enlazar los brazos, porque la que se nos viene es brava.
Espectacular este artículo!
Gracias, Ana.