Las cartas están echadas; Francia tiene la oportunidad de recobrar la ecuanimidad, y el respeto de su gente. Macron debe pasar a la historia cómo el perverso de carta mayor, al que no le tembló el pulso para ultrajar a su pueblo. Es hora de que la derecha vuelve a gobernar y así se equilibre la hermosa sociedad francesa. Ya basta de los zurdos
Las cartas están echadas; Francia tiene la oportunidad de recobrar la ecuanimidad, y el respeto de su gente. Macron debe pasar a la historia cómo el perverso de carta mayor, al que no le tembló el pulso para ultrajar a su pueblo. Es hora de que la derecha vuelve a gobernar y así se equilibre la hermosa sociedad francesa. Ya basta de los zurdos