3 opiniones en “Es el progresismo, estúpido”

  1. En cierto modo, el peronismo, hizo su renovación. Son los que se diferencian del kirhnerismo. Hizo falta el kirchnerismo y, más aún, el “cristinismo” que sería la fase más alta de la ola, para dividir las aguas en el peronismo. El kirchnerismo es – siempre me pareció, desde 2003 a 2015 -, la reaparición del peronismo originario, con todo lo que tiene de retrógrado y anacrónico. De ahí la identificación con Chávez.
    La impresión durante estos años es la de que Argentina no podía superar los conflictos y las antinomias de los 70´ ¡ni siquiera los de la segunda guerra mundial entre fascismos y democracias!
    Pero parece que volvimos a conectarnos con el tronco enterrado de la “democracia representativa, republicana y federal”…
    El progresismo es un poco vago, porque son demasiados los que se denominarían progresistas sin analizar mucho la cuestión.
    De todas maneras se entiende a qué apunta usted.
    Pero en cualquier consideración sobre los “ismos” políticos, me parece que hace falta considerar un ismo que no tiene rostro, ni programa, ni localización, ni fronteras, y que puede vestirse y desvestirse casi (casi) como se le de la gana: el OPORTUNISMO.
    A los K les combino ser neoliberales menemistas en los 90 y sacaron su tajada; pero después, quebrado el menemismo, les combino reaparecer como neo-estatistas populistas, y volvieron a sacar su tajada. Ahora se les acabó. Pero cualquier sesgo progresista que hayan adoptado, fue por conveniencia, y no por convicción. Carrió es un ejemplo de convicción. Néstor K y su mujer fueron trepadores sin convicciones que manotearon lo que convenía en cada caso. Y nos han explotado a todos de distinta manera. La política como negocio. La mentalidad capitalista en la política. Todo lo demás es verso.
    Creo que los periodistas que hicieron oposición efectiva, no son solo los periodistas estrella, algunos de los cuales tienen cierta volubilidad, es cierto. Junto con blogs como el suyo, hay muchos periodistas inmersos en las provincias – en las capitales y en los pueblos – que resistieron con dignidad y corriendo riesgos, el atropello de la oligarquía K queriendo imponer su relato. Hay mucha gente que no se dejó enroscar la víbora, que se manifestó el domingo 22. Incluso, conjeturo, muchos que, por temor, lo votaron a Scioli. Al fin, Scioli, ¿qué es, sino un oportunista?

    1. Macri tiene una oportunidad histórica, ojalá se dé cuenta y la aproveche. Nos beneficiaríamos todos. Gracias por visitar este sitio.

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