Mi abuelo -que de se define a sí mismo como peronista, cristiano y humanista- me ha contado que la noche del 23 de marzo, cuando ya se sabía la inminencia del golpe, él y una treintena de personas se convocaron en Plaza de Mayo para manifestar su disconformidad. Ninguno de ellos era de izquierda.
A pocas horas del 24 de Marzo en su 43er aniversario, me permito decir, cobardes No, responsables y faltos de ética en algunas acciones erróneas, Si.
Es muy oportuno; hace más de dos décadas que tenía formada la opinión sobre la cual escribió, y siempre lamenté la trágica cadena de hechos que llevaron a la situación actual. Pero algo debe quedar bien claro: los argentinos, todos, por acción o por omisión son responsables de lo que le sucedió y sucede a la Argentina. Más allá de la grieta, la gran mayoría de los habitantes está equivocada. Muchos pueden ser pro militares y anti peronistas y están equivocados. Y por supuesto los habitantes que son peronistas y , o izquierdistas también lo están.
Lo que falta en la Argentina son ciudadanos con firmes valores éticos, filosóficos, ciudadanos que tengan ideales basados en la libertad, en el respeto al prójimo, a la vida y la propiedad privada. Y que estén dispuestos a defender esos ideales con fuerza de espíritu (con la pluma y la palabra) y sin temor si llegara el momento de la espada. Lamentablemente los que pudieron cambiar la historia no eran las personas para esa tarea y creo que Macri tampoco lo es, por todo lo visto hasta ahora. Tal vez el apoyo de buena parte de la gente que ha votado por Macri sea el comienzo, incipiente, en la dirección correcta que debe seguir el pais, es muy temprano para saber si es así, pero como dijo un cantante, si quieren que las cosas cambien… miren en el espejo y empiecen a cambiar por allí.
Lo felicito por no caer en la cobardía generalizada y desafiar el relato asfixiante con el que somos atacados de manera permanente, no sólo mediante artículos en los medios y las cátedras, como usted bien indica, sino también por la permanente iconografía que invade el espacio público día tras día.
Cruda y objetiva interpretación que se ajusta a la realidad de lo acontecido. Sin pretender corregir la plana al autor, opino que hubiera sido más preciso decir “el único error de los altos mandos militares fue…”, en lugar de “el único error de los militares fue…”, habida cuenta que en las Instituciones Militares la responsabilidad cabe a las instancias superiores, donde la verticalidad de las decisiones no puede (o no podía) ser puesta en tela de juicio ni discutida por los escalones subalternos, que son los que hoy pagan el precio de aquel mayúsculo yerro.
Crudo y preciso es también el cargo efectuado a la sociedad civil.
Artículo que merece amplia difusión. Intentaré colaborar con ella.
Aunque el texto lo daba por sobreentendido, su observación es absolutamente pertinente, y los sucesivos lectores de esta nota pueden tomarla como un ajuste en su redacción. Gracias por observar ese punto.
Lo que usted denomina “ajuste de redacción” es un acto de hidalguía encubierto que jerarquiza su labor de periodismo de opinión. No es común aceptar que una expresión pueda ser “ajustada”. Reitero mi reconocimiento por la alta calidad de su artículo.
La conciencia del hecho político adormeció el verdadero que fue el militar. La conciencia se duerme sino la despiertan
El hecho político es tan verdadero como el militar. Y más que conciencia adormecida, yo creo ver mala conciencia. Respecto de los dos.
Mi abuelo -que de se define a sí mismo como peronista, cristiano y humanista- me ha contado que la noche del 23 de marzo, cuando ya se sabía la inminencia del golpe, él y una treintena de personas se convocaron en Plaza de Mayo para manifestar su disconformidad. Ninguno de ellos era de izquierda.
A pocas horas del 24 de Marzo en su 43er aniversario, me permito decir, cobardes No, responsables y faltos de ética en algunas acciones erróneas, Si.
Respeto su opinión, pero me atengo a lo escrito.
Lei su articulo en La Prensa, http://www.laprensa.com.ar/463219-El-Dia-de-la-Cobardia.note.aspx
Es muy oportuno; hace más de dos décadas que tenía formada la opinión sobre la cual escribió, y siempre lamenté la trágica cadena de hechos que llevaron a la situación actual. Pero algo debe quedar bien claro: los argentinos, todos, por acción o por omisión son responsables de lo que le sucedió y sucede a la Argentina. Más allá de la grieta, la gran mayoría de los habitantes está equivocada. Muchos pueden ser pro militares y anti peronistas y están equivocados. Y por supuesto los habitantes que son peronistas y , o izquierdistas también lo están.
Lo que falta en la Argentina son ciudadanos con firmes valores éticos, filosóficos, ciudadanos que tengan ideales basados en la libertad, en el respeto al prójimo, a la vida y la propiedad privada. Y que estén dispuestos a defender esos ideales con fuerza de espíritu (con la pluma y la palabra) y sin temor si llegara el momento de la espada. Lamentablemente los que pudieron cambiar la historia no eran las personas para esa tarea y creo que Macri tampoco lo es, por todo lo visto hasta ahora. Tal vez el apoyo de buena parte de la gente que ha votado por Macri sea el comienzo, incipiente, en la dirección correcta que debe seguir el pais, es muy temprano para saber si es así, pero como dijo un cantante, si quieren que las cosas cambien… miren en el espejo y empiecen a cambiar por allí.
Lo felicito por no caer en la cobardía generalizada y desafiar el relato asfixiante con el que somos atacados de manera permanente, no sólo mediante artículos en los medios y las cátedras, como usted bien indica, sino también por la permanente iconografía que invade el espacio público día tras día.
Cruda y objetiva interpretación que se ajusta a la realidad de lo acontecido. Sin pretender corregir la plana al autor, opino que hubiera sido más preciso decir “el único error de los altos mandos militares fue…”, en lugar de “el único error de los militares fue…”, habida cuenta que en las Instituciones Militares la responsabilidad cabe a las instancias superiores, donde la verticalidad de las decisiones no puede (o no podía) ser puesta en tela de juicio ni discutida por los escalones subalternos, que son los que hoy pagan el precio de aquel mayúsculo yerro.
Crudo y preciso es también el cargo efectuado a la sociedad civil.
Artículo que merece amplia difusión. Intentaré colaborar con ella.
Aunque el texto lo daba por sobreentendido, su observación es absolutamente pertinente, y los sucesivos lectores de esta nota pueden tomarla como un ajuste en su redacción. Gracias por observar ese punto.
Lo que usted denomina “ajuste de redacción” es un acto de hidalguía encubierto que jerarquiza su labor de periodismo de opinión. No es común aceptar que una expresión pueda ser “ajustada”. Reitero mi reconocimiento por la alta calidad de su artículo.
La conciencia del hecho político adormeció el verdadero que fue el militar. La conciencia se duerme sino la despiertan
El hecho político es tan verdadero como el militar. Y más que conciencia adormecida, yo creo ver mala conciencia. Respecto de los dos.