En mi humilde opinión, es en el ámbito del Congreso Nacional donde deben operarse los cambios de fondo – de los llamados “estratégicos” por unos y “clave” por otros – para cambiar el curso de colisión de la nave argentina.
De reponer el pleno funcionamiento de un Estado de Derecho ni super, ni mega ni nada superlativo, sino simplemente normal; de eso se trata.
Que diputados y senadores dejen de operar como escribanía del poder ejecutivo y empiecen a HACER SU TRABAJO en sus cámaras: Establecer la ruta de navegación: los qué y cómo de la economía, la salud, la educación, la defensa, las relaciones exteriores y demás materias que el Ejecutivo se encargará de gestionar al timón.
Es en ese marco en el que, creo, deberían haberse enfocado – y están a tiempo de hacerlo – los grupos alternativos mencionados en esta nota, en vez de encandilarse con y por la Presidencia.
Operando como dicen en inglés, “bottom>up”: escalando en cordadas seguras y en equipo (la política es el arte de los consensos), venciendo la tentación de apelar al estilo de gestión “top>down” mediático de tantos fracasos que nos mandan irremediablemente al mazo, uno tras otro.
Ah! y nadie con mediana sensatez puede aspirar a ser un Presidente idóneo sin haber sido antes, por lo menos, diputado.
En mi humilde opinión, es en el ámbito del Congreso Nacional donde deben operarse los cambios de fondo – de los llamados “estratégicos” por unos y “clave” por otros – para cambiar el curso de colisión de la nave argentina.
De reponer el pleno funcionamiento de un Estado de Derecho ni super, ni mega ni nada superlativo, sino simplemente normal; de eso se trata.
Que diputados y senadores dejen de operar como escribanía del poder ejecutivo y empiecen a HACER SU TRABAJO en sus cámaras: Establecer la ruta de navegación: los qué y cómo de la economía, la salud, la educación, la defensa, las relaciones exteriores y demás materias que el Ejecutivo se encargará de gestionar al timón.
Es en ese marco en el que, creo, deberían haberse enfocado – y están a tiempo de hacerlo – los grupos alternativos mencionados en esta nota, en vez de encandilarse con y por la Presidencia.
Operando como dicen en inglés, “bottom>up”: escalando en cordadas seguras y en equipo (la política es el arte de los consensos), venciendo la tentación de apelar al estilo de gestión “top>down” mediático de tantos fracasos que nos mandan irremediablemente al mazo, uno tras otro.
Ah! y nadie con mediana sensatez puede aspirar a ser un Presidente idóneo sin haber sido antes, por lo menos, diputado.