«El peronismo nació indignado con la pobreza, pero no sólo hace rato que ya no se indigna más, sino que es una de las principales fuerzas del statu quo territorial que cristaliza las villas miserias. El peronismo gobierna el conurbano desde hace más de treinta años y no hay forma de encontrar cambio social en esos kilómetros cuadrados. No hay villa que no haya crecido y que no esté en una situación de mayor degradación de calidad de vida. Si revisamos las provincias donde el peronismo gobierna desde 1983, la conclusión sería la misma. Tenemos una clase dirigente de millonarios que logra legitimarse con un discurso a favor de los pobres. (…) Los últimos peronistas indignados con la pobreza fueron los montoneros, pero canalizaron tan mal su ¡basta ya! que crearon una organización criminal. Querían construir una dictadura socialista y además se cebaron con las armas, dos cosas que generalmente han ido de la mano. Otra hubiese sido la historia si los montoneros hubiesen aprovechado su indignación con la pobreza como motor de un cambio democrático.» –Fernando Ruiz, en La Nación, 21-7-2015