Notas con la guía ‘Elisa Carrió’

Que se rompa, pero que no se doble

Agosto 16, 2010

Según relató un discípulo, el pensador francés Raymond Aron solía decir en sus clases que la política era el arte de la transacción permanente, excepto en “un extraño país”, la República Argentina, donde había escuchado consignas estremecedoramente contrarias a esa concepción, tales como “Que se rompa, pero que no se doble”.

Esta consigna le pertenece a Leandro N. Alem, el fundador del radicalismo, formulada en los albores del partido y en los fragores de la lucha contra el “régimen”. Sometidos a presiones, los materiales flexibles se amoldan, los rígidos se quiebran. Para Alem, era preferible el quiebre a la transigencia con aquello que el radicalismo se proponía cambiar.

Alem es uno de los mentores políticos, frecuentemente invocado, de Elisa Carrió, líder de la Coalición Cívica, que acaba de dar un “portazo” a radicales y socialistas, con los que compartía el armado del Acuerdo Cívico y Social, una alianza orientada a ofrecer una alternativa socialdemócrata al populismo kirchnerista en las elecciones del 2011. (sigue…)

Macri en el país de los enanos

Julio 24, 2010

Lo que no mata, fortalece. Si el juicio político al que voluntariamente pidió someterse Mauricio Macri lo encuentra culpable de haber organizado un grupo de espionaje dentro de su gobierno, su carrera pública estará terminada; si resulta absuelto de esos cargos, sus ambiciones presidenciales habrán recibido un formidable y oportuno espaldarazo.

La decisión del jefe de gobierno porteño, pese a lo que argumentan sus enemigos, no está exenta de riesgos y representa una movida audaz frente al acoso implacable del kirchnerismo y la mezquina complicidad del resto de la oposición. Cierto es que a este político bisoño, por sus propios errores, no le quedaban muchas opciones disponibles.

La opinión pública gusta de los arrestos heroicos, tanto como deplora la pequeñez especulativa de los dirigentes políticos que debieron haber denunciado con toda claridad la endeble causa armada contra el líder del PRO. La imagen de Macri se agigantó por comparación, como la de Gulliver en Liliput. Pero todo es relativo. Y esa talla magnífica no luce en el país de los gigantes. (sigue…)

Derrota a la Argentina

Julio 4, 2010

En este momento, la selección nacional de fútbol refleja mejor que ninguna otra cosa el desconcierto de la sociedad argentina. Una sociedad pródiga en brillantes individualidades, cuyo talento se opaca y desperdicia en la incapacidad para funcionar como conjunto. Desconcierto significa justamente eso: falta de orden, de estrategia, de propósito.

Cuando una orquesta de destacados y reconocidos solistas falla en la ejecución, las miradas se dirigen inevitablemente hacia el conductor, el que tiene la batuta. Y aquí nos encontramos con el problema de siempre, en todos los órdenes: el que dirige no es el que debe ser. Tenemos un problema trágico en el mecanismo de promoción de liderazgos.

Una y otra vez la realidad nos dice que no basta con la inspiración repentina, la genialidad ocurrente, el esfuerzo de voluntad ejercido al extremo, si no están acompañados por el trabajo serio y sostenido, la serena inteligencia, el estudio y la capacidad. Y una y otra vez tropezamos con la misma piedra. En Sudáfrica, la Argentina cayó en su ley. (sigue…)

Un problema de gravedad

Junio 22, 2010

La asamblea ciudadana de Gualeguaychú levantó esta semana el bloqueo de un puente internacional que había impuesto hace más de tres años como forma de protesta y presión contra el emplazamiento inconsulto en territorio uruguayo de una gigantesca y potencialmente contaminante fábrica de celulosa, justo frente a un balneario y sitio turístico argentino.

Los habitantes de esa ciudad entrerriana habían decidido el bloqueo del puente después de haber transitado sin éxito durante cuatro años todos los carriles institucionales municipales, provinciales y nacionales. Iniciaron su acción con el coraje y empeño de una gesta patriótica, pero lo hicieron tarde: la chimenea de la planta ya se levantaba ominosa en el horizonte.

Un esperado fallo de la Corte Internacional reconoció las tropelías orientales, pero no objetó el funcionamiento de la fábrica. Desamparados por el estado, abandonados a su suerte por la indiferencia o la condena de la llamada clase dirigente y de la mayoría de sus compatriotas, los de Gualeguaychú ahora sólo aspiran a reducir los daños. Su penuria es la del país todo. (sigue…)

Lecciones de una renuncia

Diciembre 23, 2009

La renuncia de Abel Posse al ministerio de educación de la ciudad de Buenos Aires deja varias lecciones sobre el desenvolvimiento de la vida política argentina que no auguran nada bueno para el futuro, a la vez que pone al desnudo la poderosa influencia que el llamado progresismo ejerce sobre los medios de comunicación masivos.

Digamos en principio que la virulenta campaña de desinformación y difamación lanzada contra Posse en realidad apuntó siempre contra Mauricio Macri, cuya gestión en la ciudad la izquierda busca obstaculizar y desprestigiar por todos los medios (literalmente), no sea cosa que la racionalidad administrativa y el comportamiento republicano tengan éxito.

De hecho, Posse era –y sigue siendo– un desconocido para el progresismo, que jamás se ocupó de sus novelas, ni de sus ensayos ni de sus opiniones, simplemente porque en la política comunicacional que el progresismo impone a los medios al que no es “del palo” se lo silencia, se lo ignora, llegado el caso se lo difama.

Hoy mismo, las páginas culturales dedican amplio espacio a la aparición del libro de Roland Barthes sobre la muerte de su madre. El estremecedor libro de Posse sobre la muerte de su hijo no mereció ni la décima parte de la atención. Los pensadores y escritores condenados deliberadamente al olvido por el comisariado progresista se cuentan por decenas.

El episodio desnuda asimismo las limitaciones políticas de Mauricio Macri. Obviamente, el jefe de gobierno no podía prever la embestida contra Posse porque nada hay en los actos ni en las ideas del escritor que la justifique. De manera que no se lo puede acusar, como han hecho algunos, de hacer sus nombramientos a la ligera.

Pero, una vez desatada la furiosa reacción del progresismo y sus cómplices, las propias huestes del jefe de gobierno se preocuparon más por controlar los daños que por sostener los principios.

Y, como ya ha hecho otras veces, Macri prefirió ceder antes que dar batalla, sin darse cuenta que esa actitud le está jugando en contra: sus enemigos ya le “tomaron el tiempo” y el electorado que le brindó un apoyo abrumador empieza a desencantarse.

Si Macri cree verdaderamente en un país republicano y liberal, tiene que darse cuenta que para llevar adelante ese propósito tiene que dar batalla, tiene que hablar claro, y marcar las diferencias con quienes se oponen a esos principios. El liderazgo político supone mucho más que buena administración, y esto debe aprenderlo Macri si aun guarda aspiraciones presidenciales.

La mezquindad y el espíritu miserable distinguen al progresismo, pero lo exceden. Muchos campeones declarados del republicanismo y la libertad, como los líderes de la Coalición Cívica y la Unión Cívica Radical, para señalar a los más conspicuos, prefirieron mirar para otro lado en este caso, guiados por el cálculo pequeño de sus conveniencias electorales.

Esto lo señaló el propio Posse al explicar su renuncia. Dijo también que en la Argentina “la prepotencia antidemocrática se viste de democracia”. Y dejó una advertencia digna de ser atendida: “El país está en el borde de la anarquía. Convoco a que empecemos una lucha seria contra esta anarquización, que va a terminar muy peligrosamente”.

–Santiago González

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