Archivo correspondiente a Julio, 2010

Macri en el país de los enanos

Julio 24, 2010

Lo que no mata, fortalece. Si el juicio político al que voluntariamente pidió someterse Mauricio Macri lo encuentra culpable de haber organizado un grupo de espionaje dentro de su gobierno, su carrera pública estará terminada; si resulta absuelto de esos cargos, sus ambiciones presidenciales habrán recibido un formidable y oportuno espaldarazo.

La decisión del jefe de gobierno porteño, pese a lo que argumentan sus enemigos, no está exenta de riesgos y representa una movida audaz frente al acoso implacable del kirchnerismo y la mezquina complicidad del resto de la oposición. Cierto es que a este político bisoño, por sus propios errores, no le quedaban muchas opciones disponibles.

La opinión pública gusta de los arrestos heroicos, tanto como deplora la pequeñez especulativa de los dirigentes políticos que debieron haber denunciado con toda claridad la endeble causa armada contra el líder del PRO. La imagen de Macri se agigantó por comparación, como la de Gulliver en Liliput. Pero todo es relativo. Y esa talla magnífica no luce en el país de los gigantes. (sigue…)

Vejación

Julio 15, 2010

La aprobación de la ley que hace extensiva a los homosexuales la opción de unirse en matrimonio civil con los mismos derechos y obligaciones de los heterosexuales es un despropósito institucional y un mamarracho jurídico impuesto a la sociedad por una legislatura oportunista, carente de convicciones, y olvidada de su condición de representante política.

El oficialismo volcó todo su peso detrás de un proyecto que semanas atrás no le interesaba, y apeló a las conocidas presiones, mañas y triquiñuelas para bloquear alternativas, torcer voluntades y conseguir llamativas ausencias a la hora de votar. Enredada en su habitual confusión ideológica, la oposición –radicalismo, socialismo, Coalición Cívica– hizo y dejó hacer.

A través de esos actores, una minoría activa, vocinglera y organizada, respaldada por una constelación de medios de comunicación afiliados al progresismo, prevaleció sobre la mayoría silenciosa del país. El enorme pene inflable agitado por esa minoría frente al Congreso resumió perfectamente la ética y la estética de lo que ocurría adentro: una vejación de la ciudadanía. (sigue…)

Emociones fuertes

Julio 7, 2010

Vivimos un momento altamente emotivo. Se agitan las emociones sociales en torno del desempeño de la selección de fútbol y la suerte de su entrenador; se agitan las emociones a propósito de la remuneración de los maltrechos jubilados; se agitan las emociones respecto del marco legal que se quiere dar a la unión entre personas del mismo sexo.

Los momentos socialmente emotivos hacen la delicia de los dirigentes políticos sin ideas ni liderazgo porque les brindan la oportunidad de manipular esas emociones en su favor y obtener apoyos y solidaridades que de otro modo les costaría mucho conseguir. Tendrían que proponer alguna idea original y después movilizar la voluntad de la gente detrás de esa idea.

Las emociones públicas les dan el plato servido, y prácticamente no les imponen costo alguno ni les exigen esfuerzos de ninguna especie. La energía ya está allí, en la calle, y todo lo que tienen que hacer es capturarla y dirigirla hacia sus personas o sus parcialidades políticas. En otras palabras, llevar agua que corre sola para hacer andar las ruedas de su molino. (sigue…)

Derrota a la Argentina

Julio 4, 2010

En este momento, la selección nacional de fútbol refleja mejor que ninguna otra cosa el desconcierto de la sociedad argentina. Una sociedad pródiga en brillantes individualidades, cuyo talento se opaca y desperdicia en la incapacidad para funcionar como conjunto. Desconcierto significa justamente eso: falta de orden, de estrategia, de propósito.

Cuando una orquesta de destacados y reconocidos solistas falla en la ejecución, las miradas se dirigen inevitablemente hacia el conductor, el que tiene la batuta. Y aquí nos encontramos con el problema de siempre, en todos los órdenes: el que dirige no es el que debe ser. Tenemos un problema trágico en el mecanismo de promoción de liderazgos.

Una y otra vez la realidad nos dice que no basta con la inspiración repentina, la genialidad ocurrente, el esfuerzo de voluntad ejercido al extremo, si no están acompañados por el trabajo serio y sostenido, la serena inteligencia, el estudio y la capacidad. Y una y otra vez tropezamos con la misma piedra. En Sudáfrica, la Argentina cayó en su ley. (sigue…)