Archivo correspondiente a Mayo, 2010

Fiesta

Mayo 26, 2010

Las viejas fotografías del primer centenario de la Revolución de Mayo muestran como grandes protagonistas a imponentes personajes, con vestimentas de gala, sombreros de copa o cascos emplumados. El gran protagonista de los festejos del segundo centenario no fue el gobierno nacional, ni el gobierno de la ciudad, ni autoridades ni dignatarios de ningún tipo.

Las imágenes de este 2010 estarán dominadas por la gente común que imprevistamente, sin necesidad de caudillos ni de punteros, sin que hubiese que ir a buscarla a la casa, para su propia sorpresa y para la de todos, se lanzó masivamente a las calles con el único propósito de participar de la fiesta. De un centenario a otro, algo hemos progresado después de todo.

Sería aventurado afirmar que la movió el patriotismo –los frentes de las casas particulares no lucieron especialmente embanderados, los comercios no prepararon vidrieras alusivas como antaño–, pero sin duda el espíritu de la Patria, durante tanto tiempo ahogado por la mezquindad y la desdicha, aleteó como un ángel sobre quienes colmaron el centro de Buenos Aires. (sigue…)

Segundo centenario

Mayo 22, 2010


La celebración del primer centenario de la Revolución de Mayo en 1910 marcó el punto más alto de la consideración de la Argentina en América y el mundo, y coronó el éxito de un proyecto que su élite dirigente fue concibiendo y desarrollando a partir de aquel episodio liminar: la construcción de un país moderno según los mejores modelos teóricos y prácticos disponibles.

El segundo centenario encuentra a la nación en el montón de los países insignificantes, relegado incluso por vecinos con pergaminos más pobres, y corona el fracaso de una clase media que reclamó reemplazar a la elite fundadora y organizadora, lo consiguió, y nunca reunió la fuerza ni la inteligencia suficientes como para trazar su propio proyecto y sostenerlo.

La Argentina inicia ahora su tercer centenario huérfana de dirigentes, sin proyecto, y manejada desde hace décadas por una mafia político-económica cuyo único propósito es exprimir sus recursos, explotándolos o vendiéndolos, en beneficio propio. El futuro del país es una incógnita dependiente del mayor o menor grado de conciencia nacional que anide en sus ciudadanos. (sigue…)

Quemar a la bruja

Mayo 17, 2010
Esta nota integra la serie Una sociedad enferma»

En General Villegas, provincia de Buenos Aires, tres varones adultos abusaron de una menor de 14 años y festejaron su hazaña filmando la escena. Cuando el video se hizo público, la justicia abrió una causa contra los hombres. De inmediato, la ciudad fue testigo de varias marchas reclamando justicia… para los abusadores.

La comisión del delito es tan clara y contundente que no deja espacio para la opinión. Pero tanto en sus manifestaciones públicas como en lo que dicen en privado, los habitantes de Villegas parecen divididos en partes iguales: unos condenan sin titubeos a la chica, otros condenan a los tres hombres, como si la cuestión fuera opinable.

Esta incapacidad para entender lo que significa ser parte de un estado de derecho, esta dificultad para comprender que vivir en una sociedad organizada no es un don natural sino un hecho político que impone obligaciones, es un mal generalizado que enferma a la sociedad argentina, y que se manifiesta en abscesos cada vez más frecuentes. (sigue…)

La Prensa, de Gainza

Mayo 4, 2010

En un reciente acto público, agitadores oficialistas pusieron en tela de juicio el comportamiento del diario La Prensa, entonces propiedad de la familia Gainza, durante los años de la última dictadura militar. El alegato desconoce arbitrariamente la actitud asumida en esos difíciles momentos por los responsables del diario y por los periodistas que trabajamos en él, entre los cuales me incluyo.

En el contexto del periodismo acobardado, gris y uniforme de la época (cuando no cómplice), el diario La Prensa, junto al Buenos Aires Herald, marcó una diferencia que el progresismo siempre tuvo dificultades para reconocer. Se la reconoció al Herald, porque es sapo de otro pozo y está al margen de la contienda política local. Pero no a La Prensa.

El progresismo, en el que pueden inscribirse los participantes del acto mencionado, se erige en implacable crítico del pasado mientras elude las incomodidades del presente. Como las circunstancias puestas ahora en entredicho ocurrieron hace tres décadas, muchos pueden tomar por cierto lo afirmado en esa tribuna. Este testimonio personal pretende aportar otra visión. (sigue…)