
En el corazón del Imperio, probablemente en alguna oficina oculta en los subsuelos del Departamento de Estado norteamericano, se trabaja día y noche en la promoción y coordinación de monopolios: monopolios económicos por un lado, monopolios de prensa por el otro, con la mirada puesta en la globalización; dicho de otro modo, en la conquista del mundo.
Los monopolios de prensa mantienen una tropa de periodistas fieles, audaces y agresivos, cuya misión consiste en condicionar la inteligencia, la voluntad y los sentimientos de las personas a fin de inducirlas a actuar en consonancia con los intereses de los monopolios económicos. En el Imperio, los periodistas ocupan el lugar de los filósofos y pensadores.
Privadas literalmente de su ser, las personas deambulan obedientes por la realidad virtual creada por los medios, incapaces de percibirse a sí mismas y al universo que las rodea. ¿Otra saga de los hermanos Wachowski? Tibio, tibio: se trata del mundo según José Pablo Feinmann, también guionista, y uno de los soportes intelectuales del kirchnerismo. Vamos a recorrerlo. (sigue…)



